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La distancia


La distancia acorta aunque te aleje, el corazón se ensancha sin salirse y las personas se separan más no se dejan. ¿Por qué la distancia se convierte en pretexto para huir, cuando debería ser la respuesta para unir?

Según la Real Academia de Lengua Española (RAE), distancia significa el espacio o intervalo de lugar o de tiempo que media entre dos cosas o sucesos. Según la vida, distancia significa la medida de separación entre dos personas que los hace cercanos. ¿Qué curioso no? Dos definiciones iguales pero a la vez, diferentes. Cuanto más lejano, más cerca. Como una puesta de sol, a la distancia la admiras pero sientes como, junto a tu lado, los escasos rayos de sol se impregnan bajo tu piel.

No puedo decir que separarse de personas es un sentimiento hermoso que deseamos vivir todos los días. Pero si es un sentimiento tan profundo que te hace hablar en otro idioma, uno que te hace dormir menos horas y lo más importante, es que te hace amar intensamente. Si sabemos esto, por qué siempre corremos en el momento en que se tiene que ir ese alguien especial. Por qué no nos quedamos ahí hasta que no los veamos pero los sintamos.

De hecho, de eso se trata, de sentir sin estar. Muchas personas pueden provocarte sentimientos estando enfrente de ti, pero aquel que alejado te hace sentir completo, es el que se queda, el que dura, un tatuaje sin tinta.

Hoy recordando al escritor Gabriel García Márquez, repito una frase celebré de él: La distancia no es un problema. El problema somos los humanos, que no sabemos amar sin tocar, sin ver o sin escuchar. Y el amor se siente con el corazón, no con el cuerpo.

Hemos entendido que la distancia tiene que alejarnos, que para amarnos necesitamos vernos. No digo que podemos amar sin vernos nunca, pero cuando esa persona no está, muchas veces no es por falta de amor, es por cosas más allá de nuestra comprensión. Amar la distancia es entender que un te amo dura la vida entera y un amor verdadero también. Por eso hay que escoger con quien distanciarnos y cuando, porque no cualquiera merece un amor con el alma.


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